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El diseño, un camino hacia la reinserción social

El diseño, un camino hacia la reinserción social

La sensación de desconexión, de rechazo, que puede sentir un preso cuando alcanza la libertad, se puede llegar a convertir en un grave problema. Prison Art, es un proyecto social que apuesta por el diseño como solución.

Este proyecto nació con Jorge Cueto, un empresario de origen español que fue internado en la cárcel de Puente Grande (México), por error. Durante su corta estancia en prisión, pudo observar las dificultades que tienen los presos de ganar dinero dentro de la cárcel para poder mantener a sus familias y, a su vez, de encontrar trabajo después de cumplir la condena que se les ha impuesto. El hecho de tener un trabajo ayuda a los presos a alejarse de los peligros dentro de la cárcel, como el tráfico de drogas o las peleas, y también les permite mantener su estructura familiar, factor muy importante para ayudar a su inserción exitosa en el exterior.

Jorge Cueto con varios de los diseños de Prison Art
Jorge Cueto con varios de los diseños de Prison Art

Cierto es, que el Gobierno de México ofrece oportunidades laborales dentro de las cárceles, pero resultan escasas y mal pagadas, por ello los presos buscan alternativas en la artesanía. Elaboran productos que luego venden a otros reclusos o incluso en el exterior, gracias a sus familias. Sin embargo, los beneficios son escasos y a largo plazo. La búsqueda de querer mejorar este tipo de trabajo artesanal y además ayudar a la rehabilitación de los presos, fue el inicio de lo que ahora se conoce como Prison Art.

Su fundador supo combinar las habilidades artesanales que habían adquirido los presos, junto con sus conocimientos en el mundo del tatuaje. Muchos de los presos se dedican a tatuar a otros reclusos, ¿pero y si en vez de tatuarse entre ellos, tatuaran piel para decorar bolsos, carteras o calzado? Esta pregunta se convierte en el pensamiento alrededor del que gira este proyecto social impulsado por Jorge Cueto.

En sus inicios, Jorge proponía a los presos que decorasen diferentes piezas artesanales con tatuajes de diseños propios. La acogida fue tal, que cuando consiguió su libertad, tenía suficiente material como para abrir una tienda. Fue entonces cuando lo vio claro, no podía dejar sin trabajo a los que habían sido sus compañeros durante meses, por lo que con la ayuda de la asociación Fortalece consiguió la financiación necesaria para abrir la primera tienda de venta de productos hechos por presos de las cárceles de México. Ahora mismo, el proyecto da trabajo a más de 200 presos en 5 centros penitenciarios diferentes del país, y pretende expandirse a ciudades como París, Nueva York, Barcelona o Tokio.

Cuando los presos alcanzan la libertad, se les permite seguir trabajando en el proyecto, ya que resulta difícil encontrar un trabajo digno después de haber pasado por la cárcel. Prison Art tiene un gran objetivo social que busca que los ex-reclusos no vuelvan a caer en el delito, para ello es esencial ayudarles a adaptarse una vez han cumplido su condena.

Reclusos trabajando en diseños de Prison Art
Reclusos trabajando en diseños de Prison Art
Realizan diseños artesanales y exclusivos
Realizan diseños artesanales y exclusivos

Los productos que se ofrecen en los diferentes puntos de venta de Prison Art son revolucionarios, en la actualidad no existe ninguna empresa que venda productos con una gran calidad artesanal y diseños exclusivos realizados por presos.

La importancia de adquirir estos productos, no solo reside comprar un diseño artesanal de gran calidad, sino que además se está ayudando a una persona a que poco a poco pueda completar su rehabilitación y reinserción. Una vez más queda latente todo lo que el diseño puede aportar a la sociedad.

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