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Helvética

En 1957 el mundo del diseño gráfico vivió el nacimiento de Neue Haas Grotesk, más conocida como Helvética. Creada por  Max Miedinger y Edouard Hoffmann, es una tipografía sans serif ideada para la fundación suiza de tipografías Haas. Es esta influencia suiza enmarcada en el Estilo Tipográfico Internacional la que sirve como precedente de Helvética, caracterizada por la uniformidad y unidad de los diseños e influenciada por movimientos como el De Stijl o la Bauhaus.

Helvética era la tipografía que los diseñadores de la época necesitaban y rápidamente ganó gran popularidad en los años sesenta y setenta. Aunque más tarde fue fuertemente rechazada por los diseñadores postmodernistas debido a su estética ejecutiva, nunca nos ha dejado y podemos encontrarla en cualquier rincón en la actualidad. AmericanAirlines, Toyota, Kawasaki, Nestle, Verizon, Lufthansa, Muji, American Apparel, son solo algunas de las marcas que la han elegido para su imagen corporativa. Si nos damos una vuelta por cualquier ciudad, tropezaremos con un cartel, un logo o una señal con esta característica tipografía. Desde el metro de Madrid al de Nueva York. Helvética es omnipresente.

Helvética revolucionó el diseño gráfico a mediados del siglo pasado, acabando con los vicios que tenían los diseñadores de los cincuenta: un uso excesivo de tipografías variadas colocadas de forma aleatoria y sin sentido, de miles de colores y sin ningún orden aparente. En medio de este caos aparece una tipografía sencilla, el ápice de la legibilidad y neutralidad, un tipo de letra que se entiende sola y no necesita nada más. Es en ese momento en el que la publicidad experimenta un giro de 180 grados. Podemos ver este gran cambio en estos anuncios de Coca-Cola con apenas diez años de diferencia:

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El gran éxito de Helvética llevó a Windows a crear en 1990 la tipografía Arial, que podemos encontrar actualmente en la gran mayoría de ordenadores. Siguiendo los pasos de Apple que desde sus inicios había usado Helvética en sus sistemas operativos, Arial no fue más que una copia con cambios mínimos que tenía un gran parecido a la tipografía suiza.

El gran logro de Helvética ha sido convertirse en una tipografía atemporal que resiste al paso del tiempo. Con más de cincuenta años sigue siendo actual. A pesar de esto, en los últimos dos o tres años se ha empezado a vislumbrar su final, un periodo en el que las marcas que siempre han usado Helvética empiezan a desarrollar nuevas tipografías que se ajustan más a sus necesidades. Aún así estás nuevas tipografías creadas por empresas como Google, Apple o CNN presentan cambios mínimos. Todavía es incierto el futuro de la tipografía, pero lo que está claro es su innegable influencia en el mundo del diseño.

Helvética revolucionó el diseño gráfico

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